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3 medicamentos que hay que usar con precaución

(y algunas alternativas más seguras)

Desde el dolor en las articulaciones hasta la aparición de canas, todos conocemos los efectos del envejecimiento. Pero es posible que algunas cosas aún le sorprendan: como el hecho de que su cuerpo puede reaccionar a los medicamentos de un modo diferente.

A medida que su edad avanza, tal vez descubra que medicamentos que no le daban problemas antes pueden tener efectos secundarios sorprendentes a partir de los 60 o los 70 años de edad. Además, es probable que con el paso de los años comience a tomar varios medicamentos, y eso puede aumentar las probabilidades de efectos secundarios e interacciones medicamentosas.

“La gente subestima los riesgos de los efectos secundarios de los medicamentos recetados”, afirmó el Dr. Dan Blumenthal, MBA, un cardiólogo del Massachusetts General Hospital y Director Médico adjunto de Devoted Health. “Pienso mucho en esta cuestión. No solo veo una gran cantidad de pacientes de edad avanzada en mi consultorio, sino que mis propios padres tienen más de 70 años”. Antes de recetarle un medicamento a uno de sus pacientes, siempre se pregunta: “¿Les daría esto a mis padres?”

Estos son algunos de los medicamentos que les dice que eviten, y las alternativas más seguras que les recomienda.

Medicamentos para dormir

  • ¿Qué hacen? Muchas personas de edad avanzada tienen insomnio: problemas para conciliar el sueño o permanecer dormidas. Los medicamentos como Ambien (Zolpidem) y ansiolíticos como Ativan (Lorazepam) o Xanax (Alprazolam) pueden ayudar en algunos casos.
  • ¿Cuál es el problema con ellos? Lamentablemente, los inconvenientes pueden superar sus ventajas. Estos medicamentos pueden causar confusión y, en algunas personas, de hecho, hacen que dormir sea más difícil. También pueden crear hábito y hacer que la persona no logre dormir sin ellos.
  • ¿Cuál es la alternativa? “Me gusta comenzar con suplementos de melatonina, una hormona del sueño presente naturalmente en nuestro cuerpo”, afirmó Blumenthal. “Por lo general recomiendo tomar de 3 a 5 mg unas horas antes de irse a dormir. Si esto no funcionara, recomendaría consultar a un especialista en el sueño”.

Anticoagulantes

  1. ¿Qué hacen? Si tiene problemas cardíacos, o ha tenido coágulos de sangre alguna vez, los anticoagulantes son un tratamiento importante. Ayudan a “diluir” la sangre para que no coagule.
  2. ¿Cuál es el problema con ellos? El problema es que estos fármacos, en especial la warfarina, que es desde hace décadas el anticoagulante más usado, puede aumentar el riesgo de sangrado y formación de hematomas. Con la warfarina, también necesita consultar a su médico semanalmente para asegurarse de que su sangre esté suficientemente “diluida”. Por esta causa, la warfarina no es la primera opción del Dr. Blumenthal para tratar los coágulos.
  3. ¿Cuál es la alternativa? “Si uno de mis pacientes necesita un anticoagulante, prefiero comenzar con los nuevos, que son más fáciles de manejar, en especial Eliquis (apixabán) o Xarelto (rivaroxabán)”, explicó.

Opioides

  • ¿Qué hacen? Son un tipo de analgésico entre los que se incluyen Percocet u OxyContin (oxicodona) o Vicodin (hidrocodona).
  • ¿Cuál es el problema con ellos? Probablemente habrá escuchado hablar de estos fármacos en el noticiero. Si bien son adecuados para tratar algunos tipos de dolor intenso (causado por el cáncer o una cirugía, por ejemplo), también pueden ser adictivos y, en dosis más altas, potencialmente mortales. El Dr. Blumenthal afirma que es muy cuidadoso cuando los receta, y usa la dosis más baja posible.
  • ¿Cuál es la alternativa? Para la mayoría de las personas que padecen dolor crónico, los riesgos de los opioides superan los beneficios. Si los analgésicos de venta libre como Tylenol (acetaminofeno) o ibuprofeno en dosis altas no son suficientes, hay otras opciones, como geles calmantes, parches, acupuntura y el tai chi. Para cada uno de estos medicamentos, Blumenthal sugiere hablar con su médico acerca de las opciones disponibles.

Si usa uno de los medicamentos mencionados anteriormente y algo le preocupa, no deje de tomarlo por iniciativa propia; programe una consulta con su médico para hablar de las ventajas y desventajas y revisar su lista de medicamentos juntos.

Blumenthal alienta a sus pacientes a hacer preguntas durante sus consultas y desea que los demás se sientan alentados a hacer lo mismo. “Considere a su proveedor de atención médica como un recurso que existe para ayudarle a sentirse lo más saludable posible”.